lunes, 25 de febrero de 2008

Estoy marga...

Hacía años que no empleaba esta expresión, creo que desde que iba al instituto, y, considerando que mañana cumplo 34, de eso hace ya bastante.


Me viene pasando hace ya unos años, quizás es señal de que ya voy teniendo una edad, pero los días previos al cumple, estoy bastante triste, no sé. ¿Os pasa a vosotras? No ayuda que el día sea gris, en concordancia perfecta con mi estado de ánimo. Ni siquiera la hora en el gimnasio ha conseguido animarme. ¿No se supone que el ejercico hace que el cerebro libere endorfinas, los neurotransmisores de la felicidad y del bienestar? Al menos, eso es lo que te venden en las revistas de moda y en la facultad de psicología! Pues hoy no he conseguido obtener el deseado chute, qué le vamos a hacer.


Como os comenté, ya recibí el primer regalo, un armario, de Q. ¡Qué guay! penséis, quizás... pues no; cuando te hacen un regalo diciendo: es que lo necesitábamos y ya que tenía que comprarte algo, pues el armario y así me lo ahorro, la verdad es que la ilusión se te va un poco. ¡Menos mal que no necesitábamos una lavadora! Ahora ya lo llevo mejor, pero me hubiera gustado que pensara en qué me hacía ilusión, no en lo que necesitábamos. Quizás es una actitud infantil, pero yo creo que los regalos son una cosa, las necesidades son otras. Y no es cuestión de dinero, no hace falta gastarse mucho para que la persona quien le das el regalo se dé cuenta de que es pensado en ella, en lo que le gusta, en lo que le ilusiona...bueno. Ya veremos el año que víene cómo va.


Luego subo otra entrada, con las fotos de lo que llevaba ayer, a ver qué os parece. Las querí poner en esta misma, pero se me ponen todas al principio. Ya aprenderé, cosas de novata!